Debes valorar tu tiempo como el más precioso de los metales porque cada segundo que pasa no vuelve, así que, déjate de excusas porque los ladrones de tiempo no existen.
He rescatado estas tres citas de algo que escribí hace tiempo para poner de relieve lo importe que es que no te roben el tiempo:
“Acotada por hostigadores del tiempo que no aprecian que un segundo puede ser tan valioso... que andan siempre con las manos abiertas dejándolos escapar, para arrearlo todo, el tiempo, tu tiempo, el de otros, incluso el suyo…”
“Asediada por robadores de arena, de arena de mi reloj, desde los que los sisan uno a uno, hasta los que expolian mis granos que no serán nunca restituidos...”
“Les odio por pensar que pueden vomitar sobre mí su desasosiego, por considerar que pueden despojarme de mi estabilidad, por creer que pueden llenar con mi tiempo su vacío y por entender que estoy ahí por y para ellos.”
“Asediada por robadores de arena, de arena de mi reloj, desde los que los sisan uno a uno, hasta los que expolian mis granos que no serán nunca restituidos...”
“Les odio por pensar que pueden vomitar sobre mí su desasosiego, por considerar que pueden despojarme de mi estabilidad, por creer que pueden llenar con mi tiempo su vacío y por entender que estoy ahí por y para ellos.”
Y ahora vamos a ver qué te puede hacer perder el tiempo en el estudio y cómo ponerles remedio:


