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jueves, 4 de octubre de 2018

Conducta adictiva

Las adicciones, sean del tipo que sean, constituyen fenómenos muy complejos que implican simultáneamente a todas las esferas de los sujetos que las sufren: cognitivas, emocionales, sociales, personales, etc.

Por esa razón las conductas adictivas han de ser afrontadas desde una perspectiva interdisciplinar y como fenómeno psicosocial.
 
- Algunas concepciones tratan de entender la conducta adictiva como la búsqueda de una nueva identidad.
 
- Otras entienden que la adición constituye una forma de autoterapia por parte de la persona consumidora, en tanto que las sustancias que consume las utiliza como fármaco que proporciona una manera de evasión, compensación y engaño, en función de las diversas motivaciones personales. Las sustancias como alivio a estados desagradables. Cuando el contexto no se puede modificar como respuesta al malestar psíquico, la sustancia adictiva realiza una función reguladora de ese malestar.


Desde esas perspectivas la mayor dificultad en la terapia con drogodependientes está en identificar, conocer y afrontar el problema que antecede, interpreta y determina la drogodependencia, con la finalidad de adoptar la respuestas alternativas que mejoren las compensaciones que proporciona la substancia.

Una conducta adictiva supone siempre el uso abusivo y recurrente de una substancia o la realización compulsiva de un comportamiento, de forma que el sujeto obtiene de manera inmediata un refuerzo inicialmente positivo que se transforma en negativo cuando aparece la dependencia.

Para Gossop en las adicciones han de considerarse cuatro elementos esenciales:
 
1.- Un fuerte deseo o compulsión de llevar a cabo la conducta - especialmente cuando no es posible llevarla -.
2.- Capacidad deteriorada para controlar la conducta.
3.- Malestar y angustia emocional cuando se impide hacerlo.
4.- Persistir en la conducta a pesar de la clara evidencia que es quien produce los problemas.

La drogodependencia tiene serias y graves repercusiones en la esfera personal. Afectan gravemente en el aspecto físico, en su salud, alteran la vida y la buena convivencia.
 
Asociados a la dependencia del consumo de drogas hay otras repercusiones graves que afectan a la socialización, a los planos educativo, laboral, familiar, de convivencia, marginalidad, prostitución, tráfico de drogas, delitos contra la propiedad y otros delitos.

En la génesis y consolidación de las conductas adictivas intervienen elementos de tipo biológico, psicológico y social.
  • En el plano biológico las drogas producen, gracias a la dopamina, sensaciones placenteras y reforzantes. A su vez, el organismo se va adaptando al consumo y manifestando una progresiva tolerancia a la substancia. Al interrumpir el consumo aparece el síndrome de abstinencia. 
  • En el aspecto psicológico las sensaciones placenteras se convierten en un estímulo poderoso para persistir en el consumo. El consumidor inicia e instaura estilos de vida vinculados al consumo de drogas, hasta que se convierte en un elemento central de la vida del adictivo. 
  • En la esfera social, los modelos y el grupo son elementos que operan de manera decisiva en la iniciación del consumo. 

 

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